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Introducción 10 sensaciones inolvidables |
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Introducción |
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El Puerto de Navacerrada, como punto de partida de excursiones y actividad
montañera, es un lugar idóneo para adentrarse en una zona que puede depararnos unos
momentos inolvidables. Comunmente denominado "el Puerto", a él acuden
madrileños y segovianos para disfrutar de las primeras nieves de cada temporada, sin más
pretensión que la de pasar un rato junto a la carretera haciendo unas bolas de nieve para
jugetear con los niños, con los amigos y, en el peor de los casos, para hacerse
acreedores de alguna que otra multa por aparcar en el arcén. Pero con un poco de
imaginación y algo de esfuerzo y preparación, es posible robarle a este rincón de la
naturaleza unos momentos especialmente
emotivos y placenteros y , en muchos casos en un ambiente solitario y emocionante.
Subida a Peñalara desde Cotos;
al fondo el Valle de Lozoya
En general la época invernal ofrece momentos más
sorprendentes, al ser la nieve un elemento meteorológico más infrecuente en las ciudades
y zonas urbanas.
A través de esta página puedes acceder a
información sobre ascensiones, escaladas, esquí, senderismo, pudiendo consultar el
catálogo de cumbres.
Aunque cada uno puede haber disfrutado de unas
determinadas vivencias, a continuación proponemos algunas que hemos considerado
sobresalientes: |
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Diez
sensaciones inolvidables |
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1.-
Mar de nubes sobre la cuenca del Manzanares desde Cabezas de Hierro. |
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En los meses de invierno
es frecuente que la vertiente madrileña amanezca cargada de nubes bajas y nieblas y sin
embargo a partir de 1.800 ó 1.900 metros esté despejado. Hacer la travesía con esquís
hasta las Cabezas de Hierro nos permite flotar literalmente sobre las nubes que se
confunden en su contorno con la nieve. |
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2.- La soledad nevada de La Maliciosa al amanecer. |
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Saliendo muy de madrugada del Puerto, en medio de la
niebla y la ventisca, hacia las Guarramillas, nada hace pensar que al llegar a lo alto de
la cumbre los rayos de sol van a calmarlo todo y el silencio más estremecedor nos va a
acompañar en el camino a La Maliciosa. |
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3.- Cara norte de Siete Picos nevada. |
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Después de una fuerte nevada con viento noroeste, las
caras norte se viste de blanco inmaculado, que se agarra a la roca formando estrías de
hielo. El sol del invierno derrite rápidamente la nieve de las vertiente sur. La cara
segoviana de Los Siete Picos, con sus cumbres rocosas, ofrecen un espectáculo de
contrastes que recuerda a las cumbres alpinas. |
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4.- Esquí en el Ventisquero de la Condesa. |
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Antaño se obtenía el hielo que servía para los
refrescos de los bares y cafés de Madrid. Hoy permite disfrutar a unos pocos románticos
de uno de las mejores descensos en esquís de la Sierra de Guadarrama. Pero luego hay que
volver a subir pacientemente. |
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5.- Laguna de Pájaros helada. |
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Las lagunas de origen glaciar que se hallan en la
vertiente nororiental de Peñalara, hacia el Valle de Lozoya, se hielan en invierno antes
de la caída de las primeras nieves, adoptando un color gris perla y unos brillos
sobrecogedores. Atravesar andando la Laguna de Pájaros sobre el hielo hinchado que
chirría produce escalofríos. |
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6.- Restos del Batallón Alpino en el Puerto del Nevero. |
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La Guerra Civil española tuvo importantes episodios en
la Sierra de Guadarrama, quedando abundantes vestigios ruinosos en forma de trincheras,
puestos de vigilancia, casetas, murallas almenadas, etc. El cordal que une Peñalara con
el Reventón nos ofrece un auténtico museo de la dureza con la que, el Batallón Alpino
que defendía la República, sobrevivió los años de lucha. |
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7.- Atardecer desde Los Claveles helados. |
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Salir con los últimos rayos de sol de cualquiera de las
canales heladas de la cara este de Los Claveles, además de satisfacción por la
dificultad superada, nos tiñe de un color anaranjado difícil de describir. Minutos
después la noche cae y con ella un frío intenso sobre la cumbre de Peñalara. |
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8.- Valdesquí en solitario |
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Las pistas se han cerrado por hoy y los últimos
esquiadores han atravesado la puerta que, a modo de campo de concentración, cierra la
Estación. Un rato después, con las últimas luces del día, es el momento ideal para
bajar en solitario las pendientes que el noruego Sorenssen descubrió para nosotros. |
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9.- Una siesta en Collado Ventoso. |
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Al Collado Ventoso se puede llegar por varios sitios:
Puerto Navacerrada, Cercedilla, La Fuenfría, etc. Sus praderas han resistido por ahora la
acción de los todoterreno y las máquinas de las empresas constructoras. Una siestecita
en un día soleado de primavera no se puede explicar. |
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10.-Un baño en las pozas del Manzanares. |
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El Río Manzanares nace en el Ventisquero de la Condesa
desembocando en la parte inferior de La Pedriza. Su recorrido se va salpicando de pozas
que invitan a darse un baño los días calurosos de verano. |
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